jueves, 20 de diciembre de 2012

EL MÁS ALLÁ

OTRA VEZ JACKSON

Me acabo de enterar al leer el blog de Rosa Rodríguez Jackson.

Mañana, día 21 de diciembre de 2013, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, se va a celebrar el Concierto de Navidad en el que, entre otras muchas obras, "Dentro de esas obras inéditas y olvidados en la primera parte del programa  de Federico Chueca se va a tocar de la obra “Los arrastraos”,  el  Preludio y Chotis de “El Flexible”".

 "En la noche del 27 de mayo de 1899 se estrenaba en el Teatro Apolo de Madrid, Los arrastraos , sainete lírico, en una acto y tres cuadro, en verso, dedicado por sus autores José Jackson Veyán y José López Silva. "

La información completa os la puede dar directamente Rosa si entrais en su blog:
 http://josejacksonveyan.blogspot.com.es/

Yo, desde Plasencia, no voy a poder asistir, aparte de que, me imagino, habría que haber comprado las entradas con bastante antelación.

Pero bueno, que por mí no quede y al que pueda asistir le deseo que lo pase muy requetebién.


Libreto de Los Arrastraos


José Jackson Veyán


jueves, 6 de diciembre de 2012

EL MÁS ALLÁ

BALNEARIO DE VALDELAZURA

 El pasado 18 de Septiembre de 2012, el periodista placentino Antonio Sánchez-Ocaña escribió, en el periódico HOY de Extremadura, un artículo sobre un balneario que existió en una finca próxima a Plasencia a primeros del siglo XX y del que ya casi no hay nadie que se acuerde.

La finca se llama Las Alturas, hoy dividida en La Alturas de Arriba y Las Alturas de Abajo. Esta última, propiedad hoy de la familia Delgado, es la que aloja este antiguo establecimiento.

 Antonio Sánchez-Ocaña

Reproduzco a continuación el artículo.

EL BALNEARIO OLVIDADO DE PLASENCIA
18.09.12 - 00:03 - A. S. O.  PLASENCIA.
Diario HOY.es
            Así se le conoce. Y así figura en los estudios, mapas sobre aguas subterráneas e inventarios de la Administración. EL 'BALNEARIO DE VALDELAZURA'.
            Lleva décadas sin uso. Situado en el término de Plasencia, asomado a la vega del Jerte, ya cercano a Carcaboso, está próximo a la calzada romana Vía de la Plata, que cruzaba el río por el puente de la Guinea próximo a la casa de la finca San Pedrillo.
            En la cercana Las Alturas de Abajo se conserva el conjunto que acogió el pequeño balneario a principios del XX. Un edificio principal y otro pequeño poligonal, en el jardín, rematado por cubierta de zinc en pináculo que guarda el venero. Su presencia entre palmeras y otros árboles recuerda los días de esplendor, cuando las elegantes botellas con el agua de Valdelazura cosechaban premios en exposiciones de media Europa y llegaba a las mesas de los mas distinguidos restaurantes de España.
            El edificio del manantial está en la pequeña estancia citada, de paredes alicatadas. Al venero se accede bajando por unas escaleras a ambos lados que llevan al suelo bajo el que mana el agua. Para su aprovechamiento se hicieron distintas aberturas. El agua surgida era conducida a un depósito cubierto, desde donde se embotellaba.

  Edificio del manantial


Interior del edificio en la actualidad

Edificio principal

Escalera entre edificios

Esta fuente de agua minero medicinal ya la utilizaron los romanos, como delatan restos arqueológicos hallados. Caso de una ara votiva a la deidad Salus, estudiada por Salvadora Haba y Victoria Rodrigo, o los de una villa localizados en las inmediaciones. Olvidado durante siglos, lugareños cercanos redescubrieron las propiedades del manantial de Valdelazura, como en tantos otros casos, después de ver cómo sus aguas ejercían una especial atracción para los animales.
            Situado en una finca propiedad de la placentina familia Vera hasta 1926, y de los Delgado después, es el bejarano Ángel Galindo Paíno, médico y yerno de Ramona Vera, quien vio el potencial curativo de las aguas. También las posibilidades comerciales de negocio. La acomodada situación de los propietarios le permite hacer frente al reto. Durante 15 años.

Dª Ramona Vera rodeada de familiares y amigos


En 1910, Galindo consigue la declaración de utilidad pública y reconocimiento minero medicinal, por Real Decreto de 26 de diciembre, «después de un laudatorio y unánime informe del Real Consejo de Sanidad», como el promotor deja constancia en el librito que edita ese año para dar a conocer las bondades de las aguas de Valdelazura. Resumía en él la completa 'memoria, estudio y análisis físico-químico, bacteriológico, micrográfico biológico y terapéutico' que realizan los doctores Rodríguez Pinilla, Giral y Angoso para avalar la comercialización de las aguas.
            No fueron los únicos que las analizaron. El propio Ramón y Cajal también se encargó de estudiarlas. «Estas notabilísimas aguas han sido analizadas por el sabio hietólogo Excmo. Sr. Dr. D. Santiago Ramón y Cajal, el cual las reputa de una pureza absoluta», señalaba Galindo en la citada obra de 1910.
            En ella, también divulgaba los premios extraordinarios, medallas y cruces de oro, diplomas y otras altas distinciones conseguidas, entre otras, en exposiciones internacionales de Génova, París, Londres, Roma, Nápoles, Amberes o hasta Buenos Aires con sus «excelentes aguas».














Libro de Ángel Galindo


En el expediente de utilidad pública, instruido en 1910, se deja constancia del caudal de 720 litros a la hora y que manaban a 19,5 grados. «Deben declararse de utilidad pública, precisa el decreto, usándose en un establecimiento balneario en bebida, pulverizaciones y duchas», así como que para cuando se construya, se fije la temporada oficial en los periodos de 1 de abril a 15 de junio y de 1 de septiembre a 15 de noviembre cada año».
            'El artritismo no existe bebiendo el agua de Valdelazura, la más rica en litina'.        Es el texto de uno de los continuos anuncios que le diario ABC, ediciones de Madrid y Sevilla, publicó entre 1910 y 1936, para promocionarlas. Las propiedades curativas eran publicitadas sin cortapisa. 'Valdelazura, sin rival en la mesa, puras, gusto delicado, cura siempre dando vida nueva a estómago, hígado, riñones, artritismo. Farmacias y restaurants'. 'Valdelazura, agua de mesa antidiabética e insubstituible en las afecciones del tubo digestivo'. 'Enfermos del estómago, hígado y riñones, aliviados con una sola botella de agua Valdelazura'.

A la inversión en prensa para promocionar el agua 'más litínica y azoada del mundo en su clase', sumó Ángel Galindo sus desvelos por crear una red comercial. Y la pretendida efectividad de almorzar en restaurantes y pedir el agua para promoverla no se vio compensada por el coste de tan personal estrategia. «En Plasencia se decía que Valdelazura arruinó a doña Ramona Vera», declara un nonagenario que se trató con la familia. Además, apunta, de lo fluctuante de manantial que resultó no tener caudal suficiente.
            Fallecido Ángel Galindo, su viuda figura como titular de las aguas minerales en la matrícula de la contribución industrial en 1923/24, por las que pagaba 120,13 pesetas. Poco más permanecen finca y negocio en manos de los Vera. 

En 1926, la familia vende ambos a su pariente Buenaventura Delgado Gregorio. En el padrón de 1928 aparece ya como titular de la contribución industrial. Casado con Amalia Galindo Zúñiga, el parentesco entre Delgados y Veras arranca con el enlace de Ángel Delgado de la Calle y María Vera, mediado el XIX.
.
Buenaventura Delgado Gregorio y Amalia Galindo Zúñiga en una foto promocional


Desde 1926, Las Alturas de Abajo permanece en la familia Delgado. Ventura Delgado Gregorio mantuvo la explotación durante años. Los anuncios en ABC hasta 1936 lo demuestran. Tras la Guerra Civil, sigue pagando contribución industrial por aguas minerales hasta 1942, último año en que aparece en el padrón municipal. En ese cotizó 575 pesetas. Por dificultades económicas la explotación cesó en 1943.


Página del ABC del 25 de Enero de 1011 y detalle del anuncio


Papel secante con el anuncio de Valdelazura

70 años después de la aventura empresarial Valdelazura es un balneario inactivo. En el olvido. Hoy residencia privada de la finca. La propiedad aún guarda diplomas, documentación y recuerdos de estas aguas 'bicarbonatadas-sódicas-litínicas', que fueron tan recomendadas para el estómago, riñón, hígado y la artritis.

Los hermanos Delgado Galindo en una foto festiva

La familia Delgado tiene mucha relación con Los Abdones. A parte de la amistad "de toda la vida", varios de ellos han emparentado y aquí traemos algunos ejemplos.

Francisco Cid Gómez-Rodulfo, Carmen Delgado Galindo e hijos

Josefa María Cid Delgado y Francisco Sacristán Muñoz, actuales propietarios de parte de Las Alturas de Abajo

Amalia Delgado Galindo con su marido Antonio Gómez-Rodulfo Rodríguez-Arias y sus hijos.
La abuela de la derecha es Amalia Galindo Zúñiga

Ángel Delgado Galindo,

su esposa Rufina Cid Gómez-Rodulfo...

... y Bibi Delgado Cid el día que fué elegida Reina del Tabaco, en Plasencia.
Hay que recordar que Plasencia y alrededores es una de las zonas mayores productoras de tabaco.

domingo, 4 de noviembre de 2012

LOS ABDONES

 CURIOSIDADES BEJARANAS

     No es la primera vez que María Rosa Rodríguez Jackson nos manda Curiosidades Bejaranas, aunque no me consta que venga mucho por estas tierras.
     Lo que pienso es que es una Abda colaboradora del blog y, de vez en cuando, nos da la grata sorpresa de escribirnos. Y de decirnos ¡aquí estoy!
   Para entendernos, María Rosa (Rosa para Los Abdones), es prima hermana de nuestro Paco (Abdón) Fochs y biznieta de José Jackson Veyán, que fue un conocidísimo poeta, autor teatral y libretista de zarzuelas de finales del siglo XIX y principios del XX. Los detalles familiares y algunas de sus obras se pueden encontrar en el blog que Rosa le tiene dedicado en exclusiva y cuya dirección es:
     El resto, vida y obras, en las librerías y en el sabelotodo Internet.
     He pedido a Rosa que me mande alguna foto suya, pero, hasta la fecha y a pesar de las promesas, todavía no la he recibido, así que, como no quiero esperar más, me arreglaré con lo que tengo.
    
 Paco (Abdón) Fochs, primo de Rosa Rodríguez Jackson, con su mujer, Concha Carbajo y su hija Amparo


José Jackson Veyán


Mujeres de la familia Jackson

      Nos ha enviado Rosa unos recortes de periódicos, uno del bejarano La Victoria, de 1935 y otro del salmantino El Adelanto, de 1916, en los que podemos leer varios artículos de la época de los que sacamos algunas conclusiones muy curiosas.

 Periódico La Victoria, por cierto, publicado por Francisco Gómez-Rodulfo López

 Periódico El Adelanto, de Salamanca

     En los dos observamos la gran participación que tenían nuestros antepasados y los de nuestros amigos y conocidos en la vida municipal.
     En La Victoria se hace una reseña de la primera Vuelta Ciclista a España a su paso por Béjar, donde se había colocado una Meta Volante. Una meta Volante de las de entonces, en las que se paraba para comer y beber y tomarse unas cervecitas. ¡Así, como suena!. Concretamente el artículo dice que “En mesas situadas en la explanada del Garaje Bernal, se colocan las bolsas de aprovisionamiento, que contienen: cuarto de poyo asado, doce ciruelas pasas, dos plátanos, una naranja pelada, dos sándwichs de jamón en dulce con mantequilla, cinco paquetes de azúcar y jarras con té y café fríos, agua y botellas de cerveza”.
            La prima al primer corredor español se la lleva Cañardo.

 

Garaje Bernal, en Béjar


  
Propaganda de Mahou, de la época

     Resulta curioso que los primeros clasificados de la etapa, en Salamanca, fueron: 1º Digneff, 2º Cardona, 3º Jimeno y 4º Cañardo.
       Los que ya tenemos algunos años, recordamos que uno de los equipos españoles más famosos de los años 50 estaba formado por Delio, Berrendero, Langarica, Olmo, Jimeno y Sancho. No creo que este Jimeno fuera el mismo que pasó por Béjar en 1935, pero me ha llamado la atención la coincidencia.
        “La Comisión organizadora del Control de Béjar agradeció la colaboración a las Autoridades, a la Guardia Civil, al Hotel Comercio, al Garage Bernal y a don Mariano Crespo, representante de la cerveza Mahou, que obsequió a los corredores”.
     Los corredores se tomaban un par de cervezas de un tercio y subían el Puerto de Vallejera como motos, sin doping ni nada. Y con bicis de hierro. Agradecerían que, entonces, no existía La Covatilla.
    Amable García, como Administrador de Correos, aprovechaba para informar a los bejaranos de la implantación en España del Paquete Muestra.
        Arsenio Barco González compone un nuevo soneto a Béjar que no oso reproducir.
       El Ayuntamiento estaba formado ese 26 de Abril de 1935 por el alcalde señor Olleros Gregorio y los concejales señores Gosálvez Anaya, Gómez-Rodulfo, Martín Ceñudo, López Gosálvez, Iglesias y Martín Cascón. Y como vocales para el Impuesto de Utilidades, don Cipriano Rodríguez-Arias, doña Ana López y don Francisco Gómez-Rodulfo que delegaron en don Esteban Tapia Téllez, don Juan Rodríguez Huertas y don Antonio López Manzanares, respectivamente.
      También se recomienda a ancianos y envejecidos tomar el jarabe Hipofosfitos Salud para recobrar las fuerzas juveniles. Se anunciaba junto al Laxante Salud, que “no cansa ni irrita y es rápido y seguro”.
      Hay una reseña de un Asunto de Trámite en la sesión del Ayuntamiento sobre el procedimiento judicial abierto a dos primos por escándalo público, por la rotura de bombillas en la calle de Colón. No ha cambiado nada.

      El recorte de El Adelanto habla de la visita que hizo a Béjar en Julio del año 1916 la infanta Isabel.

  La Infanta Isabel, jovencita

     La subieron a Candelario, la bajaron a Béjar, en la fonda de Simón la dieron una suculenta merienda. Todo ello “bajo un sol de justicia”. La información de las temperaturas de ese día daban 42º C al sol y 31,6º C a la sombra.
     Hubo baile en el Casino Obrero con “señoritas de todas las clases sociales” y se retiró a dormir al "Hotel de España".
    A las nueve de la mañana del día siguiente la subieron al Castañar y, después de las pastas y vinos de los frailes, a la Escuela de Industrias. Allí, el señor Cagigal, director de la Escuela, la obsequió con “una magnífica caja de caoba con rica plancha de plata, ejecutada en los talleres de don Emilio Muñoz”.
     “Durante la visita ocurrió un accidente en la calle, pues el brioso tronco de yeguas del coche de los señores Gómez-Rodulfo se encabritó, y la lanza del coche rompió el parabrisas del auto de Su Alteza causando algunos deterioros. Dos mujeres resultaron con contusiones leves”. ¡Es que van como locos!.
       “El presidente de la Cámara de Comercio don Jerónimo Gómez-Rodulfo López la obsequió con un artístico y rico ramo de flores encargadas a Madrid expresamente”.    
     Pregunto: ¿No habría flores en Béjar en la cantidad de jardines y galerías que tenían estos próceres?.


Jerónimo Gómez-Rodulfo López


      Se agradece la colaboración de los señores Mateo Rodríguez, Cándido Muñoz y Usallán.
      Y, a continuación, ¡a Navahonda!, propiedad “del diputado a Cortes señor Rodríguez-Arias”. “Los obreros obsequiaron a Su Alteza con magnífico ramo de flores”. Supongo que este, ya, bejarano.



Fábrica de Navahona. 
Plano localizado por el investigador de la Industria Textil Bejarana, Javier R. Sánchez

      A continuación fueron al Bosque, propiedad del señor Rodríguez-Arias, donde se celebró la “Garden Party” organizada por el Casino de Béjar. “Ha sido un festejo espléndido de lujo y derroche”. (Si se dijera esto ahora...)


El último D. Cipriano Rodríguez-Arias


Fuente de El Bosque
Acuarela de Óscar Rivadeneyra
Propiedad de Pablo Farrás y Ana María Gómez-Rodulfo



Fachada del Casino Industrial de Béjar


     Al día siguiente, Barco de Ávila y Piedrahita, regresando a dormir a Béjar donde será obsequiada con un “thé” por el Casino de Béjar. (obsérvese la finura).
      Se advertía en este ejemplar de El Adelanto que las llamadas medidas y pesas legales de Castilla, son el sistema métrico:
      La fanega de áridos, a 55,501 litros
      La cántara o arroba de vino, a 16,13.
   El Hotel Madrid de San Sebastian, anuncia pensión completa por seis pesetas y se anuncian en la provincia vacantes para secretario de juzgado, recaudador  municipal y farmacéutico, con sueldo de 250 pesetas anuales. Una bicoca.
     Desde luego, Rosa, las dos páginas no tienen desperdicio. Tienen que pasar los años para que veamos las cosas con perspectiva y podamos comparar la vida de entonces con la de ahora. Y hacer un recordatorio de parientes y amigos.

viernes, 7 de septiembre de 2012

EL MÁS ALLÁ

 LUIS GONZÁLEZ DE LA HUEBRA

     Hace unos días nuestra Diplomada Abda e Historiadora de Cabecera, Carmen Cascón Matas, me comunicó que había leído un libro en la Biblioteca Municipal de Béjar que se titula “Luis González de la Huebra y los orígenes de la Modernidad en Salamanca” escrito por el americano Conrad Kent y publicado por la Consejería de Educación y Cultura de la Junta de Castilla y León. Poco más adelante me dijo lo mismo Óscar Rivadeneyra. Se conoce que la Biblioteca lo quiere promocionar.

 Luis González de la Huebra

     Hasta aquí, nada que me llamara la atención, pero, cuando me dijo que este Luis estaba casado con María Sánchez Rodríguez, a su vez hija de Luisa Rodríguez Yagüe, ya me empezó a interesar la noticia.


 María Sánchez Rodríguez


 Luisa Rodríguez Yagüe

     Y es que cualquier noticia que trate del apellido Yagüe de Béjar interesa mucho a este blog, ya que el primero de la saga, Julián Yagüe, fue suegro de Jerónimo Abdón Gómez-Rodulfo, nuestro tatarabuelo y unidor del apellido.


 Julián Yagüe

     Luisa Rodríguez Yagüe era nieta de Jerónimo Abdón, y se casó con el industrial bejarano Ruperto Sánchez Gil, con el que tuvo tres hijos y tres hijas.


Ruperto Sánchez Gil y Luisa Rodríguez Yagüe (más mayor)

     Una de ellas, María, se casó con nuestro protagonista de hoy, Luis González de la Huebra, al que se conocía en Salamanca como Luis Huebra.


 Luis González de la Huebra y María Sánchez Rodríguez

     Luis pertenecía a una familia de comerciantes de Salamanca, que tenían una tienda de muebles y artículos de ferretería en la calle San Pablo nº 4 llamada HUEBRA.


 HUEBRA. Tienda de San Pablo, 4. Salamanca

     Cuando se hizo Luis con ella, debido a su afición a visitar las Exposiciones Internacionales, sobre todo las de París, la convirtió en referente de la Modernidad y la Belle Époque con la importación de muebles, artículos de decoración y de fotografía, que colaboraron a transformar, en lo posible, a Salamanca, de una ciudad rural en otra moderna, no solo en el interior de las viviendas, sino en la reestructuración y acondicionamiento de calles y avenidas.


 Composición fotográfica del interior de la tienda, jugando con el espejo y él

      También se convirtió en fotógrafo aficionado e hizo una serie fotografías de su familia y amigos, algunas de las cuales traemos aquí, y otras de Salamanca, relacionando los monumentos con la vida y personas de la época, que permiten ver cómo era entonces la ciudad del Tormes.


 Palacio de La Salina (actual Diputación)


 Palacio de La Salina con una de las primeras reformas


 Plaza Mayor de Salamanca engalanada con motivo de la fiesta del Coso Grande, promovida por un grupo de modernistas entre los que se encontraba Luis Huebra


     Bueno, a lo que vamos. Ruperto Sánchez Gil y Luisa Rodríguez Yagüe vivían en Béjar, en La Carrera, frente al Palacio Ducal. Exactamente en Rodríguez Vidal nº 13.


 Casa de Rodríguez Vidal números 11, 13 y 15
El número 13 era la Casa Grande, que llegaba hasta atrás y disponía de la gran Galería que ocupaba toda la fachada trasera. Hoy está dividida.

     Esta casa tenía una galería enorme, que ocupaba toda la fachada trasera, con el techo sujeto con una estructura metálica a la moda de la época desde que Eiffel se dedicara a construir puentes y torres con hierro forjado. Yo la conocí de pequeño como la Casa de doña Boni. Y es que sobre los años 40 vivía allí doña Bonifacia Núñez, abuela de mis amigos Gloria, José Antonio, Marisa y Manolo Zúñiga y yo iba con este último a que nos dieran dulces, pues vivíamos dos casas por encima.


 Galería de Doña Boni


 Luis Huebra con sus suegros, en la Galería

     Para tener más referencias, diremos que Luisa era hermana de Jerónimo Rodríguez Yagüe, casado con Manuela Rodríguez-Arias Yagüe, de donde descienden los actuales R-Arias, de José Rodríguez Yagüe, el famoso Don Pepito, que se casó con Ana López Manzanares y de Fidela Rodríguez Yagüe, casada con  Vicente Oliva Martín, antepasado de los Oliva, los antiguos propietarios de El Bosque.


 Manuela Rodríguez-Arias Yagüe


 José Rodríguez Yagüe "Don Pepito", alcalde de Béjar a los 23 años


 José Rodríguez Yagüe fué también Senador y fabricante.
Frente a donde se encontraba su fábrica, aún se mantiene el Caño de Don Pepito


 Fué también el promotor del Parque de Béjar y el Ayuntamiento se lo reconoce en esta placa


 En esta secuencia, se puede seguir el camino desde Diego López y Julián Yagüe, hasta los hermanos Zúñiga Sánchez, pasando por Luis González de la Huebra y María Sánchez Rodríguez

      Desde aquí queremos dar las gracias a los hermanos Eduardo y Pepe Huebra, actuales administradores del negocio, que nos han permitido publicar estas fotografías y nos han prometido más.